Porque te abates?
Oh! Dios mío! ...
¡Cuánto anhelo ver tu respuesta!
¡Cuánto anhelo entender este tiempo!
¡Cuánto anhelo descansar ...
Dejar que tu mano me lleve más allá de mis anhelos.
Quiero ver... quiero palpar esa respuesta...
Pero bueno, aquí estoy con mi rostro inclinado
con mi corazón doblegado y mis deseos en un baúl.
¿Porque mi alma se ha de apresurar?
Si TU eres real?
Porque he desesperar?
¿Si eres rey y gobiernas por sobre todo lo q sucede?
¿Oh, Alma mía, deja de turbarte?
Deja de angustiarte...
Deja ya el llanto...
porque nada está fuera de control.
Y los secretos muy guardados ...
Dios los conoce, y a su tiempo darán su fruto



